Una empresa madrileña gestiona la implantación de guarderías en otras compañías.

 

El descenso del absentismo laboral de las mujeres y la creación de una plantilla satisfecha y motivada son algunos de los beneficios derivados de la instalación de guarderías en las empresas.

La necesidad de conciliar vida laboral y familiar se ha revelado como uno de los grandes retos que asume la mujer trabajadora, quien, en muchos casos, tiene que hacer auténticos malabarismos para desenvolverse con éxito en ambos frentes. La ansiada fórmula que permita compaginar satisfactoriamente trabajo y familia plantea una difícil ecuación que desde hace años se le resiste a empresas, administraciones públicas y partidos políticos y que demanda con urgencia soluciones innovadoras que contribuyan a resolver el problema. La incorporación masiva de la mujer al mercado laboral, el reciente incremento de la natalidad y los cambios que ha experimentado el concepto de familia en los últimos años exigen a las empresas la adopción de una serie de medidas que permitan a los padres trabajadores desarrollarse profesionalmente sin dejar por ello de atender a sus familias. Conscientes del beneficio social que se deriva de estas iniciativas, la firma Kidsco ofrece servicios de implantación y gestión de escuelas infantiles en empresas para el uso de los hijos de los trabajadores.

Según la directora de Kidsco, "Las plazas que se ofertan son insuficientes para acoger la demanda de las familias y a menudo los padres trabajadores tienen verdaderos problemas para encontrar una plaza para sus hijos en una guardería. Además los horarios de estas escuelas no están adaptados a los de las compañías en las que trabajan sus padres".

Las consecuencias de este difícil panorama suelen manifestarse en un aumento del absentismo laboral tanto de hombres como de mujeres, en una mayor tasa de abandono del puesto de trabajo por parte de las mujeres ante una maternidad repetida y en serias dificultades para promocionarse dentro de una compañía. A medida que las empresas van tomando conciencia de la necesidad de favorecer la conciliación entre la vida familiar y laboral ponen en marcha iniciativas que permitan a sus empleados afrontar con mayor tranquilidad esta situación. Entre ellas, destaca, precisamente, la implantación de escuelas infantiles en las empresas, una práctica de gran tradición en EE. UU y ciertos países europeos y que ahora comienza a despegar en España.

Los profesionales de Kidsco ponen a disposición de aquellas compañías que deseen contar con guarderías propias toda su experiencia en la gestión de servicios a la que, además, añaden un profundo conocimiento del sector de las escuelas infantiles, ya que tiene centros propios en diferentes zonas de Madrid. A la hora de prestar sus servicios Kidsco ofrece a sus empresas cliente todas las ventajas de la externalización de actividades y se encargan tanto de la tramitación de los permisos y licencias necesarios para crear la guardería como de la dirección y control de la misma, aportando el personal necesario para el desarrollo del método educativo más adecuado a cada caso. "Todas las compañías preocupadas por sus RR. HH, ya sean multinacionales, instituciones públicas o empresas familiares, son susceptibles de instalar una escuela infantil para los hijos de sus empleados y para todas ellas tenemos una solución a medida. Nuestras escuelas cuentan con un sistema educativo propio basado en la personalidad de cada niño y disponen también de un servicio de psicopedagogía así como de cocina propia donde se elaboran los menús supervisados por un médico nutricionista".

En la actualidad, Kidsco está trabajando en la apertura de una filial en Cataluña y estudiando la posibilidad de implantarse también en el País Vasco, Galicia y Levante.

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